Como espejos... con luces y sombras

Cisne blanco reflejandose en el agua

Proyectando con una mente dual, todos compartimos sombras y luces, no consiste en crear una guerra entre ambas ya que es totalmente incoherente y loco la lucha entre irrealidad y realidad, sino observar y reconocer el funcionamiento de eso que llamamos sombras para así poderlas traer a la luz. Las sombras no son la verdadera realidad, son una ilusión, con lo cual al ser alumbradas o expuestas junto a la luz y realidad, desaparecen, y vuelven a la nada de donde parecieron surgir.

Cuando sentimos que hay algo en los demás que nos molesta o rechazamos, es porque nos están reflejando una creencia e información de nuestro interior o subconsciente que nos molesta y rechazamos e incluso odiamos, daño y pesar que nos estamos haciendo a nosotros mismos. Al igual cuando sentimos algo en los demás que nos gusta o nos encanta, procede de nosotros mismos, y aunque eso es más fácil de digerir..., el desequilibrio se encontraría en alabar o idolatrar a ese otro pensando que ese otro posee y tiene el poder de esa maravilla que nos hace sentir algo así como felices y especiales, que pensamos puede llegar a controlar en darnos o quitarnos, premiarnos o castigarnos. Sea como sea, es nuestra información proyectándose, así pues siempre nos estamos encontrado en el exterior con la información y creencias que tenemos de nosotros mismos.

Cuando ponemos nuestro punto de atención, sentimos y vemos que el mundo y humanidad que nos rodea es hostil, cruel y atemorizante, nos está reflejando nuestro interior egoico (algo nos quiere decir ese punto de atención). Son nuestras arraigadas creencias en que un mundo así es posible, nuestro miedo y desconfianza, la hostilidad y crueldad con que nos tratamos a nosotros mismos, y que a veces nos cuesta tanto admitir, ya sea por falta de discernimiento, o corazas y máscaras que uno fabrica para protegerse de algo del exterior que pensamos nos está atacando perdiendo invulnerabilidad. Cuando honestamente... es una lucha, conflictos y ataques de uno mismo, (entiendo que eso puede resultar difícil de asimilar, pero profundizando en nuestro interior con ayuda de ese exterior, sin juzgar a ambos, descubriremos tantas cosas, que nos transformarán en favor del bienestar nuestro y de los demás, de todo.) En la representación de dicha actuación pueden variar tal vez los decorados, trajes, o polaridades, pero el mensaje, información o contenido es el mismo.

Con lo cual hay que observar e integrar para podernos perdonar a nosotros mismos y agradecer que el otro nos muestra lo que somos incapaces de ver o comprender por sí solos. Nos ayudamos unos a otros. Es el juego de los espejos. Tú eres otro yo, aunque en realidad el tú no existe. Siempre es yo el que se proyecta a sí mismo. Aunque el yo tampoco es real, porque la proyección es mera ilusión. Pero mientras nos identifiquemos con esa proyección o ilusión (lo que solemos llamar nuestra vida real) nos será útil seguir la táctica de la observación. Es parte del juego en el que ni se gana ni se pierde. En realidad el verdadero perdón consiste en comprender que nada de lo que acontece es real, sino la vivencia de un sueño con el que nos sentimos muy identificados, sólo podemos vivir la experiencia de sentirnos atacados o amados en ese sueño, pero la realidad es que nos encontramos íntegros y a salvo (no existe ataque, y somos Amor), con lo cual no es necesario dicho perdón. Pero mientras el yo (equivocadamente como punto único y central que representa creer ser yo) se sienta identificado con el cuerpo, el sueño o ilusión... seguirá generando sufrimientos y placeres, culpas y ataques, acompañado de lo que llamamos tiempo y vidas, solo por el mero hecho de creer en su supervivencia.

Y ahora voy a tocar un tema muy delicado, el cual hay que comprender desde una perspectiva más amplia la cual no estamos acostumbrados a hacer.

Mujer en el bosque sujetando un espejo de donde sale una niña

Y muchos se preguntarán... ¿y los niños... por qué siendo tan inocentes son tratados tan injustamente? (Aunque el Espíritu es igual de inocente, indistintamente de una proyección de niño o adulto, la única diferencia es que el adulto se va agarrando con fuerza al ego y se cree totalmente su propia pelicula, volviéndose completamente ignorante y desconectado de su verdadera esencia Divina.) Siendo la proyección de información en un cuerpo y mente de niño, no deja de tener un alma atemporal con información en proceso de lo que llamamos sanación, que a su vez vibra y es la misma información ancestral, por ello dependiendo de esa similitud de información de esa alma, así vibra más con unas almas u otras y se produce ese nexo familiar. Compartimos las mismas sombras y luces, así pues ese alma desde que nace o es concebida en lo que llamamos materia, necesita experimentar o ayudar a otros a trascender esas sombras que se lleva en la información álmica y bagaje ancestral. De hecho un niño hasta más o menos los siete años tiene un fuerte lazo y conexión de información con la madre, es completamente una extensión y reflejo de la madre, porque el ego de ese niño aún no está arraigado del todo, es por ello que en medicina holística integral, no se trata solo al niño como individual, sino que se trata más directamente a la madre, sus emociones e información inconsciente para que así disminuyan o desaparezcan los síntomas del niño, pues la emoción que desencadenó dicha dolencia o enfermedad es algo que le está ocurriendo a la madre, la información que lleva ella en el subconsciente y a su vez también heredado por sus ancestros. Tampoco hay que olvidar que el drama que puede llegar a vivenciar esa alma proyectada en un cuerpo de niño, es algo también que va a servir de aprendizaje, despertar o toma de conciencia para todos sus seres queridos, incluido el mundo entero, es como si dijéramos un contrato de Amor o ayuda para que los seres allegados y menos allegados a él, trasciendan y empiecen a ver la realidad. Un gran impacto emocional cuando la conciencia se encuentra completamente dormida y sumergida en la densidad del ego o sueño, es como una sacudida o alarma para todos nuestros sentidos concienciales. Así que mientras nos perdemos en el victimismo, miedo, odio y rabia que vamos enquistando, no vemos ni llegamos a comprender que todo lo que sucede en este mundo, en realidad lleva un trasfondo y carga de Amor incondicional impresionante. Muchos ya se dieron cuenta y se sienten inmensamente agradecidos. Claro está que para entender un tema tan delicado, no puede verse desde una mentalidad dual, ego o sentidos físicos, en nosotros tiene que haber ya una visión más clara, una integración de las dos polaridades, una no dualidad, una conexión de Espíritu, de lo contrario nada es comprendido y seguimos sintiendonos injustamente maltratados, víctimas de un exterior hostil y aterrador (como el perro que se muerde su propia cola). El hombre malo y la maldad no existe como tal, sino una mente completamente ignorante sumergida en un drama de sufrimiento y miedo, y alguien dentro de tal ignorancia desconoce el daño que se hace así mismo, aún menos puede comprender el que hace a los demás. Pues todos somos el mismo Ser, vivenciando las sombras y las luces.

Y entiendo perfectamente la impotencia y frustración porque cuando duele, duele y muchisimo, y se siente inmensamente desgarrador, pero es entonces cuando se produce un click, una chispa, de que esa no puede ser la realidad, ni nuestra esencia Divina, algo pues se escapa del entendimiento o razonamiento para ser alumbrado. Cada cual puede tomarlo de una manera u otra, pero todo lo que ocurre tiene un para qué y siempre es para ayudarnos a despertar en la verdadera realidad. No podemos pretender que el mundo cambie porque el mundo es como es, una fabricación del ego o mente limitada y como tal es que funciona, puedes cambiar tu forma de percibirlo, ahora bien creyéndonos al mundo tan loco como real o única realidad, vamos a entrar en una constante lucha absurda, como precisamente un loco, donde se percibe uno a sí mismo luchando consigo mismo, en el caso de que lleguemos a poder percibirlo, porque en ese estado mental inconsciente y limitado, lo más normal es que no se entienda ni tan siquiera eso, pues de llegar a entenderlo, sería una buena señal de que la mente conciencial empieza a bostezar, y empieza a ver claros entre la oscuridad.

Y por ejemplo... ¿quién no sentiría el deseo de venganza cuando se vive como un niño sufre en manos de otra persona? (es de humanos, la historia del mundo está llena de esas vivencias), pues ahí está reflejado lo que se tiene que saber trascender, pues claramente sean las circunstancias que sean, en nosotros y en nuestra sombra converge el estereotipo de un asesino, así que el mundo que vemos o percibimos está lleno de esos asesinos cada uno con sus aparentes con o sin motivos. Lo que quiero decir con esto, es que lo que vemos en el mundo es una proyección y reflejo de uno mismo, precisamente nuestras sombras que afloran para trascenderlas y ser iluminadas, pero para ello deben salir o estar visibles. Así que entendiendo honestamente lo que llevamos cada uno en nuestra sombra y para ello basta con ver y observar el exterior, podremos entonces entender lo que estamos proyectando en cada momento, y el mundo que fabricamos. Pero parece que resulta muy molesto e incomodo, primero aceptar que se tengan sombras y después mirarlas de frente y sacarlas a la luz, ponerlas frente a la luz, frente a la conciencia con pleno estado de consciencia. Así que no podemos cambiar nada del exterior a favor del beneficio pacífico mientras nuestras sombras sigan rodando en el proyector, mientras sigan ocultándose, alimentándose y fomentándose.

Con esto quise expresar cómo repercute la integración o no integración de los conceptos espejos, sombras y luces.

Gracias.

LA SENDA CONSCIENTE